Tras el extraordinario remake de Final Fantasy III en Nintendo DS, los japoneses de Square Enix quieren volver a probar suerte con la pequeña de Nintendo. En esta ocasión, nos tocará volver a revivir una de las fantasías finales más destacadas dentro de la serie, aunque con una realización más sobresaliente y destacada que en el pasado. Es Final Fantasy IV, que llega a la doble pantalla acrecentando el dramatismo de una historia de amor épica.
Tomamos el papel de Cecil, un caballero oscuro del Reino de Baron que muy pronto tendrá dudas acerca del papel que está jugando a las órdenes de un rey un tanto corrupto. Así es como se nos presenta un discurso narrativo lleno de giros y de una peculiar historia de amor con Rosa, personaje fundamental de un videojuego que contará con numerosos diálogos (en la versión japonesa hay muchos hablados) y secuencias de introducción.
El "IV" llega con fuerza a Nintendo DS
Todo fluirá a través del destacado motor 3D que Matrix Software (compañía encargada de traernos Final Fantasy III) ha creado para la ocasión. Las posibilidades de la "dual screen", de acuerdo a lo planteado, parecen bien aprovechadas, aunque en el plano de la jugabilidad se ha optado por un control clásico apoyado en la cruceta digital, a pesar de que existe la posibilidad (no muy cómoda en este caso) de usar el lápiz táctil para dirigir los pasos de nuestro protagonista.
La estructura de juego es la típica de cualquier RPG y, en concreto, la habitual en la serie Final Fantasy. No obstante, y como ya ocurriera en el original de Super Nintendo, se ha optado por un sistema de batalla que, conocido con el nombre de "Active Battle System", nos propone la posibilidad de atacar a enemigos en tiempo real pero esperando un tiempo hasta que se recargue una barra de energía. Se gana en dinamismo, aunque se pierde algo de estrategia en los combates.
Un veinte aniversario por todo lo alto
En lo que se refiere a la representación del mundo, nos encontramos con un extenso mapeado que recorrer tanto sobre el mapa como visitando cada uno de los pueblos o mazmorras con que nos encontremos. Podremos hablar, comprar objetos y experimentar unas luchas aleatorias que, siguiendo la tradición, se presentarán sin previo aviso. Y es que, una vez más, será importantísimo luchar lo máximo posible para así conseguir incrementar nuestra experiencia y subir de nivel.
En lo que se refiere a la doble pantalla, nos encontramos con que tiene una funcionalidad limitada, ya que en contados casos nos servirá para ampliar el punto de vista durante batallas o para ver un mapa de situación una vez que estemos en los pueblos. Aún así, hemos de decir que el aspecto general del título es muy esperanzador, dibujándose como el mejor Final Fantasy que haya hecho aparición en Nintendo DS. Su increíble banda sonora y la mano de Nobuo Uematsu pueden hacer de este veinte aniversario un momento muy especial.